jueves, 30 de junio de 2016

EL ORGULLO GAY. Del Rock


Se acaba de celebrar el día del Orgullo Gay.

Un día que, en el caso del presente año, empalma (con perdón) con el fin de semana, y que a buen seguro lo convertirá en uno de los findes con mayor color, glamour y alegría de todo el año. En fin, a ver si se nos olvida por un rato que el paletismo reina en España, a tenor del resultado de las elecciones.

Bueno, no me quiero desviar de lo que he venido a contar, que no es otra cosa que otro chascarrillo más:

 

El “Rock for Pride” era una perfo que organizaba Norah Findlay (la recordada manager de la primera etapa del Rock Palace), ayudada por el staff del propio Rock Palace de ésa época.

Como Norah  vivía JUSTO en la mismísima plaza de Chueca, la tía no se cortaba y sacaba una manguera (de las de corriente eléctrica) desde la ventana de su kerfo, y en la misma boca de metro conectaba un backline, y éle! Al desparrame rockandrollero!!

 

Debido al mambo que se monta en la insigne plaza y calles adyacentes en estas fechas, la gente ajena al “Rock For Pride” se tomaba el festi como una actividad más de la programación, por lo que muchos pasaban de largo y otros se quedaban un rato, por curiosidad. Aunque muchos, sin embargo, se metían en el concierto gozándolo a topor.

 

El escenario del primer año era asina:

 

12 del mediodía. Un calor de justicia levemente aliviado por las yonki-latas de medio litro que venden los orientales en los badulaques cercanos. La peña se acumula, la mitad convocados por el boca-oreja y la otra mitad despistaos que pasan por allí. Los gaupaseados, con los "Pink floyds" en la comisura de los labios y los restos del ultimo klenchazo alojados en el alféizar de las fauces, ocupan las primeras filas.

 
El Tras con su mítica Flying-V, y el Gran Dani Zinc, de los Moto.



La primera vez que Los Motociclón tuvimos la suerte de participar en tal evento, apareció una yonki afrohispana embarazada “armada” con una escoba y  se puso a endiñarme con ella, mientras me decía cosas ininteligibles. Simultáneamente, su pareja, un nota que era un impersonator de Carliños Braun, pero con tres dientes y los ojos anaranjados, se me puso a dar la turra de tal manera que no tuve optra opción que huir, lanzándome al respetable.

Como la peña estaba a su brondi, les pilló por sorpresa y no me cogió ni Cristo, por lo que hice un vuelo en falso que me llevó directamente al suelo, dejándome, literalmente, las rodillas en el adoquinado de la plaza.

 

 

Al lunes siguiente llegué al curro cojeando, ligeramente espatarrado debido a la rigidez de mi pierna derecha.

 

  • “Roberto, ¿qué te ha pasado?”
  • “Pues ya ves. En el Orgullo Gay”. Contestaba yo, sin dar ningún dato adicional sobre el suceso, y dejando a la imaginación de mis interlocutores (me lo preguntaron varias veces diferentes compañerxs) si mi cojera fue provocada por  una experiencia sexual rectal, o fue otra de mis gañanadas.
     
     
     I say... jump! JUMP!

    Mirad lo que he encontrao. Un cacho de vídeo del segundo año en el que participamos. Ése año aparecieron dos lecheras de Guindillos de la Municipal y apenas tocamos 4 canciones por grupo, pero estuvo del copón. Nunca olvidaré los caretos de los guardias urbanos, mientras Norah les explicaba con su cerradísimo acento angelino, que el concierto era un evento “estrorlinariorl”….




miércoles, 29 de junio de 2016

Bonita historia laboral

Hola Amigxs!!

Disculpad que no me haya asomao por aquina antes. He estado mazo de pillado, pero he pensado mucho en ésto del blog, y  me he estado preguntando “a ver cuándo coño metía algo nuevo”.
En los pocos ratos que he tenido, también he escrito algunas cosas, las cuales muy pronto iré desgranando por akoki.

De momento, os dejo un enlace con la última que he escrito. Es una historia que tarde o temprano iba a terminar relatando, pero no encontraba el momento, hasta que lxs compañerxs del Club de Escritura FuenteTaja, me lo pusieron a huevo:



Se puede votar, pero os aviso que es un pastruzal que te pés: tienes que darte de alta, y votar a otras 9 obras más. Aunque también os digo que merece la pierna. Hay historietas cojonudas.


Besos y albricias de la Robertalidad.